Sofrología y arte
La sofrología busca una mejor comprensión de uno mismo. Es una búsqueda del bienestar que fomenta las condiciones para el equilibrio mental, apoyando un proceso de despertar y desarrollo personal.
Comparte con la arteterapia el surgimiento de una nueva conciencia.
La sofrología surgió en la década de 1960 y ha seguido creciendo en popularidad desde entonces.
Su principio fundamental es la autocompasión.
Su objetivo es ayudar a las personas a vivir.
Puede aliviar el estrés y muchos otros inconvenientes de nuestras sociedades actuales.
La sofrología se practica en sesiones preparadas con el paciente.
La visualización positiva es fundamental en el proceso terapéutico.
De sos (armonioso), phrenos (conciencia) y logos (razón organizadora), la sofrología podría traducirse como «la experiencia de la conciencia armoniosa».
Esta disciplina se encuentra en la encrucijada de dos concepciones, una occidental, con la hipnosis y las técnicas de relajación, y otra oriental, con la meditación y el yoga.
El origen de la sofrología
En la década de 1960, Alfonso Caycedo era un psiquiatra colombiano residente en Madrid. Durante un viaje a la India, se formó en técnicas de relajación orientales. Conoció al Dalai Lama, y fue a su regreso que concibió la idea de un nuevo enfoque terapéutico occidentalizado.
Nació la sofrología, cuyo objetivo sería la atención plena, independientemente de consideraciones religiosas y otras creencias. En 1988, Alfonso Caycedo amplió su técnica con un enfoque más espiritual, creando la sofrología caycediana .
Próximamente se añadirán otros métodos como:
El método Coué (pensamiento positivo), que puede asociarse con la visualización positiva. ( Émile Coué , 1857-1926)
Relajación progresiva (inventada por el Dr. Edmund Jacobson a principios de la década de 1920) (un método para liberar la tensión muscular)
Entrenamiento autógeno de Schultz (autorelajación mediante sugestión). El Dr. Schultz fue psiquiatra entre 1910 y 1932. Desarrolló una técnica de relajación física y mental que aún se utiliza en la medicina deportiva y el manejo del estrés.
Fenomenología (aprender a no juzgar),
Yoga (estimulación de la respiración y relajación muscular)
Zen (la práctica de la meditación).
Aspectos filosóficos
La necesidad de autoconocimiento es fundamental en el pensamiento de Sócrates y Platón. Para Aristóteles, la autoconciencia significa conocer el propio estado de conciencia. La conciencia de sentir, pensar y vivir está inextricablemente ligada al acto mismo de sentir, pensar y vivir.
Los estoicos se centraron en la autoconciencia como ser racional o moral (consientia en Séneca).
Para Plotino, el contenido de la conciencia y el autoconocimiento coinciden en la imagen coherente de la mente o razón. En su análisis de la autorreflexión humana, Agustín afirma que todo conocimiento de objetos externos a uno mismo es incierto. Sin embargo, lo que uno experimenta, percibe y desea es, sin duda, real. El cogito de Agustín es el autoconocimiento en su esencia activa.
Tomás de Aquino creía que el hombre solo puede ser consciente de su existencia indirectamente, mediante la acción del intelecto. Si bien la autoconciencia fue un fenómeno interno importante en la antigüedad y la época medieval, en la filosofía moderna se ha llegado a considerar un principio necesario, incluso un prerrequisito para la libertad humana.
Para René Descartes, una de las características esenciales de la conciencia reside en que si eres consciente de un hecho, también eres consciente de lo que piensas. De aquí se deriva la tesis de la transparencia de la conciencia, es decir, que la conciencia es plena y perfectamente consciente de su contenido.
En la filosofía trascendental de Kant, la autoconciencia a lo largo del tiempo era una condición necesaria para todo conocimiento. De hecho, la conciencia de un objeto (así como la de uno mismo) aparece como una síntesis de impresiones sensoriales que siempre existen en un orden temporal. Hegel rechaza la idea de una autoconciencia pura e inmediata. Cree que la autoconciencia es el resultado de la reflexión. Este modelo de conciencia, llamado «reflexivo», desempeñó un papel importante en los siglos XIX y XX. Husserl también rechazó el yo puro kantiano en sus primeros escritos. Pero en sus obras posteriores, se acercó a Descartes.
En Heidegger y Wittgenstein, la relación entre el yo y el exterior es una relación práctica, moral, como en Kierkegaard.
Principio de la sofrología
Ver la propia vida tal como es, con bondad y claridad; esta es la ambición que se puede alcanzar con la sofrología. Nos ofrece la oportunidad de captar una realidad objetiva de nosotros mismos en nuestras relaciones con el mundo que nos rodea.
La conciencia permite el autoconocimiento
La consciencia es la capacidad humana de reflexionar sobre las propias experiencias y, por lo tanto, sobre uno mismo. Por lo tanto, ser consciente de uno mismo puede considerarse equivalente al autoconocimiento. Sin embargo, si bien la consciencia nos permite saber que existimos, no necesariamente nos permite saber quiénes somos.
Todos quieren saber quiénes son. Si careces de autoconciencia, te arriesgas a perderte y a involucrarte en proyectos que no reflejan quién eres realmente. Incluso podrías decir cosas de las que luego te arrepientas. Desconocerte y engañarte sobre tus capacidades y naturaleza inevitablemente conduce al fracaso.
El condicionamiento social de la conciencia
Existe un vínculo entre la autoconciencia de una persona y sus condiciones de vida.
- El primer valor que facilita la introspección es la educación. Un niño abandonado a su suerte y sin apoyo educativo es incapaz de cuidar de sí mismo en el futuro. Somos seres sociales, y nuestra identidad se deriva de ello.
- El segundo valor se refiere a nuestras condiciones materiales de existencia. Si estamos atrapados de la mañana a la noche en una máquina de subsistencia que nos impide reflexionar sobre nosotros mismos, es muy difícil pensar en nosotros mismos adecuadamente.
- La tercera cualidad esencial para un mejor autoconocimiento es, por supuesto, la capacidad de pensar con claridad. La enfermedad mental sigue siendo una incompatibilidad.
Como todos sabemos, nuestra percepción del mundo exterior fluctúa según nuestro estado mental. Esto no es un problema si esta percepción tiene poco impacto negativo en nuestra salud y estado de ánimo. Sin embargo, la falta de sueño o el mal humor pueden ser una lucha diaria. La sofrología puede ayudar.
¿Pero cómo?
A través del descubrimiento y la práctica de la consciencia de nuestro cuerpo y mente como una sola entidad, el objetivo es redescubrir la armonía entre mente y cuerpo para desarrollar potencialmente una relación positiva con el mundo exterior.
Hoy en día, existen dos tendencias principales en la sofrología:
Sofrología fiel a los principios originales, que se considera una terapia.
Una forma de pedagogía del bienestar llamada Sofrología Caycediana , llamada así por su inventor (Caycedo). Se define como una ayuda para la existencia.
Tres niveles de práctica:
- Mejorar la concentración y la conciencia corporal;
- Fortalecimiento de la autoimagen;
- Meditación.
los objetivos de la sofrología?
La sofrología puede aliviar numerosos problemas. Algunos son de origen funcional y otros psicológico.
Distingamos dos enfoques:
Un enfoque terapéutico mejora el manejo de fobias, como el mareo por movimiento, así como de las adicciones y el dolor. Controlar la intensidad del dolor es un fenómeno tanto fisiológico como psicológico. Uno de los mayores logros de la sofrología es, sin duda, su particular eficacia en el apoyo a pacientes durante tratamientos intensivos (cáncer, enfermedades raras, etc.). Sus efectos también se extienden a los síntomas relacionados con el estrés, como el insomnio, los problemas digestivos, el dolor de espalda, entre otros.
El otro aspecto se centra en el cambio personal. La sofrología ayuda a relajarse y liberar la tensión acumulada. Fomenta una mayor consciencia ante el estrés generado por el trabajo, las limitaciones de la vida diaria o la vida en general. Durante un cambio significativo, como una ruptura amorosa o la pérdida de un ser querido, la sofrología anima y ayuda a reconectar con la propia existencia. Además, también es muy beneficiosa para quienes cuidan de otras personas, quienes a menudo se descuidan en la agitación que les rodea. En un tono más ligero, esta disciplina ayuda a mejorar la concentración de deportistas y estudiantes durante los períodos de exámenes. Gracias a sus técnicas de respiración, también puede desempeñar un papel importante durante el parto.
Sofrología y sueño
La sofrología es un método suave y natural para una mejor gestión del sueño. Ofrece una solución interesante para los trastornos del sueño.
Redescubrir la respiración proporciona un alivio rápido y duradero. Ciertos ejercicios físicos promueven la relajación tanto del cuerpo como de la mente. La visualización positiva ayuda al cerebro a dormir mejor.
Las sesiones de sofrología te invitan a tomar consciencia de tu cuerpo y tus emociones a través de la imaginación. Las personas que sufren de insomnio deben recordar que se concentran demasiado en sus pensamientos. Y cuanto más piensan en ellos, más difícil les resulta conciliar el sueño. El estrés y la rumiación son frecuentemente la causa de los trastornos del sueño. Por lo tanto, es importante aliviar este estrés. La sofrología puede ayudarte a aprender a gestionar el estrés diario que causa el insomnio.
Sofrología durante el embarazo ¿por qué no?
La sofrología ayuda a las mujeres a vivir el embarazo de forma más positiva a nivel psicológico, facilitando una mejor aceptación de los cambios físicos que experimentan (aumento de peso, fatiga, dolor de espalda, etc.). Además, la anticipación positiva del parto tranquiliza a los padres el día del parto, aliviando la ansiedad y recordándoles la alegría de tener un hijo. Esto se traduce en una experiencia de parto más tranquila.
Una mejor experiencia de parto
La sofrología enseña a relajarte. Esto te permite recuperarte con calma entre cada contracción .
A través del autoconocimiento corporal, comprender las propias capacidades también garantiza una buena oxigenación y promueve el crecimiento natural. Las fases del parto serán más fáciles. Al estar más relajada, los tejidos se estiran, con menor riesgo de desgarro.
La práctica de la sofrología
Las sesiones generalmente se desarrollan de la siguiente manera:.
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- Un diálogo inicial para aclarar los objetivos al final de la sesión.
- A continuación, se realizan ejercicios de "relajación dinámica", con instrucciones específicas de respiración y visualización positiva. El paciente debe liberar la tensión para escuchar sus sensaciones y, más precisamente, lo que su cuerpo le dice. Debe abordar la situación que le preocupa con una nueva consciencia para calmarla y poder gestionarla con mayor eficacia.
- Finalmente, se programa una sesión informativa al final de la sesión. Este tiempo facilita el análisis de los sentimientos y prepara para la siguiente etapa del tratamiento. Se identifican los objetivos futuros. En ocasiones, el terapeuta proporciona a la persona ejercicios para hacer en casa.
Sofrología y arteterapia
Aunque menos conocido, el arte desempeña un papel cada vez más importante junto con la sofrología. La fusión de ambas disciplinas la hace más completa y eficaz.
La arteterapia estimula la capacidad creativa. El sofrólogo, que da gran importancia al diálogo, encuentra en este método una nueva vía de expresión. Estimular el potencial creativo es uno de los fundamentos de la sofrología. De hecho, algunas personas se expresan con mayor facilidad con un lápiz o un pincel que con palabras. , la sofrología y la arteterapia se combinan a la perfección, permitiendo al paciente lograr una expresión que va más allá de las palabras.
Estas dos disciplinas, practicadas conjuntamente, pueden ayudar a canalizar las tensiones internas. Todo esto se hace con placer, lo que promueve la liberación y proporciona una sensación de bienestar.
La sofrología ofrece multitud de técnicas que influyen en nuestro estado mental y nuestro deseo de descubrimiento. Nos proporciona herramientas para estar presentes con nosotros mismos. Esta disciplina nos hace más receptivos al mundo del arte.
¿Qué es la visualización positiva?
Nuestro cerebro funciona de tal manera que no distingue entre lo que realmente experimentamos y lo que imaginamos. ¿Quién no se ha despertado sobresaltado, creyendo de verdad que estaba viviendo un sueño? Ahora sabemos que las mismas regiones cerebrales se activan tanto si experimentamos una situación como si la imaginamos. En ambos casos, se activan las áreas motoras de la corteza. Según los últimos estudios en neurociencia, las áreas cerebrales que se activan durante la visualización son las mismas que las que se activan en respuesta a un estímulo real.
Es posible autocondicionarse positivamente mediante la imaginería mental. La visualización es la capacidad mental de imaginar un objeto, un paisaje, un sonido, un olor, una situación o incluso una emoción o sensación. Esta representación desencadena los mismos efectos fisiológicos que durante una experiencia concreta.
La visualización estimula el hemisferio derecho del cerebro y envía señales nerviosas desde la corteza cerebral hasta el sistema nervioso autónomo. El objetivo de la visualización durante las sesiones de sofrología es, por lo tanto, engañar al cerebro. Le presentamos situaciones positivas que le harán creer. La investigación en neuroimagen lo confirma: ver e imaginar activan las mismas áreas del cerebro.
Imaginar lugares o eventos placenteros tiene un efecto positivo en nuestro estado mental. La sofrología ha aprovechado esta poderosa herramienta psicológica mediante la visualización positiva . Ahora forma parte de su arsenal terapéutico, junto con las técnicas de respiración y relajación.
El método terapéutico del sofrólogo incluye ejercicios de visualización positiva. Estos guían al paciente a experimentar las emociones de un escenario predeterminado, como un paseo por el campo o una playa con vistas al océano. Descubrimientos recientes en neuroimagen han demostrado que, para el cerebro, no existe diferencia entre lo que se experimenta realmente y lo que se imagina.
La sofrología es una práctica muy extendida en el mundo. Ha adquirido un lugar destacado como disciplina de bienestar, al igual que el yoga.
Aunque es difícil confirmar o negar su eficacia a nivel científico, la sofrología forma parte de la vida cotidiana de muchas personas en todo el mundo desde hace sesenta años.
Actualmente forma parte de prácticas de atención médica alternativas en muchos países.
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