En una sociedad dominada por la perfección y el rendimiento, JiCé busca recuperar la importancia del momento presente. Cada cuadro es una ventana a una situación vital.

El artista proyecta luz sobre el mundo de los trabajadores y las obras de construcción. Además, su estudio se encuentra en una zona industrial.
Sus pinturas figurativas resaltan la sabiduría del mundo artesanal, que, según él, existe en la memoria colectiva de nuestros contemporáneos.
«Es esta gente común, esta gente común, la que inspira mis creaciones».

Ofrece un viaje a través de sueños, recuerdos y emociones. Sus pinturas narran historias que lidian con el poderoso mundo industrial que moldeó el mundo actual. Representan zonas urbanas baldías, máquinas olvidadas y objetos desechados.

Las perspectivas son inmersivas, creando atmósferas cinematográficas. Se interesa tanto por los personajes como por los entornos.
Su universo pictórico se sitúa entre lo figurativo y lo abstracto. Tiene un pulso seguro y rápido, y trabaja con óleos, utilizando la textura y la transparencia para lograr los resultados deseados.

La pintura figurativa de JiCé revela un universo gráfico y poderoso, inspirado en un mundo industrial pasado.